Son muchos. Eso es lo primero que hay que decir. Si usted hace un rastreo exhaustivo de los diferentes medios e idiomas del mundo, le aseguro que podría armar una lista de más de cien candidatos al Premio Nobel de Literatura, o que por lo menos con datos de muchos medios en cuestión que afirmen que la obra de tal o cual autor es sólida y todo eso. Y seamos francos, estimado lector, no somos quién para afirmar, negar o burlarnos sin fundamento.

Cuando algunas personas se atreven a decir que la literatura está muriendo y todas esas cosas, se les olvida rastrear e investigar el estado de la cuestión, el estado actual de la literatura. A lo mejor ya no existe un Goethe, Dante, Shakespeare o Cervantes, pero sin duda hay una gran cantidad de escritores que vale la pena conocer. El hecho de que en plena era de la información sean la mayoría más o menos desconocidos se debe a factores que por el momento rebasan las intenciones de esta publicación. Pero solo debo añadir, para el caso, que consulté distintos medios (periódicos, revistas, enciclopedias, gente especializada) para armar esta lista con escritores nivel Nobel de Literatura, por si gusta de una expresión prosaica y reduccionista.

En otras palabras, con este post no intenté adivinar quién podría ganar el Premio Nobel de Literatura 2019, sino que la intención es presentarle lo que muchos medios y gente de letras consideran como gente merecedora del galardón.

Para esta lista me decanté por una inmensa galería de imágenes. Si está de acuerdo con eso me encantaría que me acompañe a verlas. ¿Sabe por qué elegí esta opción? Pensé en mí, cuando tenía 23 años (hace una década de eso). Me acuerdo de que un amigo estaba leyendo por entonces Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Yo, por mi parte, estaba pasando por una etapa de leer solo clásicos (y con clásicos me refiero a autores del siglo XIX para atrás), por lo que sus palabras no me impresionaron, por más que quisiera venderme al susodicho chileno. Llegué al punto de prometer que lo leería y por supuesto lo haría, pero porque el destino intervino.

Un día, navegando por la red, me encontré con lo que creía que era un ensayo: La literatura nazi en América. Tuve curiosidad. Me hice con un ejemplar y me leí el libro con seriedad proverbial (¡ah!, la ignorancia tiene su lado bendito). Y fue entonces cuando quedé enganchado a la obra de Roberto Bolaño.

¿Pero qué tiene esto de relevante? —podría estarse preguntando con justa molestia—. Pues la respuesta es que considero que sin importar mis palabras o argumentos, nada hará que usted lea a ninguno de estos autores. Y es normal, a todos nos ocurre eso. Pero si convierto esta publicación en un paseo visual, como si usted entrara en una librería virtual, en la que mis comentarios estén reducidos a su mínima expresión, a lo mejor hago más.

Y dicho esto, que ya fue mucho preámbulo, pasemos entonces a ver esta modesta lista.

Anne Carson

Es una poeta, ensayista y traductora canadiense en lengua inglesa y uno de los nombres más sonados a la hora de mencionar a los posibles ganadores del Premio Nobel de Literatura. Su palabra es clara, sencilla, que escapa de las tradicionales florituras, pero que por lo mismo la obligan a crear expresiones más contundentes. Por fortuna, varios de sus libros han sido traducidos a nuestro idioma.

En la galería: Eros el dulce-amargo, Hombres en sus horas libres, Albertine, Autobiografía de rojo, Tipos de agua: el camino de Santiago, NOX y La belleza del marido.

César Aira

Argentino. Su impronta en la literatura latinoamericana del siglo XXI está fuera de discusión. Es un autor bastante prolífico y su estilo despierta curiosidad entre un gran público lector, debido a que juega con los factores condicionados y tradicionales de la ficción, sobre todo de los géneros narrativos.

En la galería: Cómo me hice monja, El congreso de literatura, Cerebro musical, Los fantasmas, La costurera y el viento, Ema, la cautiva, La liebre, La villa, Cumpleaños, El tilo, La prueba, Una novela china, El pequeño monje budista, La noche de Flores, La guerra de los gimnasios, La princesa primavera, La mendiga, Prins, Canto castrato, El mago, Un sueño realizado, Evasión y otros ensayos, El santo, Parménides.

Margaret Atwood

Además de poeta, novelista y crítica literaria, también es feminista y de una comprometida actividad política. En la actualidad goza de una popularidad de talla mundial, sobre todo gracias a la adaptación fílmica de su libro El cuento de la criada. En su obra procura retratar el lado oscuro de la condición humana, a través de contrastes y contrapuntos de las distintas aristas morales, en hechos concretos que utiliza como situaciones dramáticas, a veces bastante extremas.

Además del mencionado, en la galería se incluyen Los testamentos, Nueve cuentos malvados, La novia ladrona, Asesinato en la oscuridad, Érase una vez, Posturas políticas, Alias Grace, Las semilla de la bruja, Por último, el corazón, Nada se acaba, Un día es un día, La maldición de Eva, Chicas bailarinas, Resurgir, Arriba en el árbol.

Adonis (Ali Ahman Said Esber)

Sirio de nacimiento y árabe de lengua materna, pero su carrera literaria creció cuando comenzó a publicarse su obra en Francia. Para muchos es el gran poeta de lengua árabe de nuestro tiempo, un paradigma de lo épico que busca constantemente revitalizarse por medio de un canto mayor, como bien lo intentó Neruda en su tiempo con Canto general.

En la galería: Violencia e islam, Árbol de oriente, Poesía y poética árabes, Sufismo y surrealismo, Libro de las huidas y mudanzas por los climas del día y la noche, Este es mi nombre, Canciones de Mihyar el de Damasco, Sombra para el deseo del sol, Singulares, Zócalo, Historia desgarrándose en cuerpo de mujer.

Joyce Carol Oates

Estadounidense. Debido a la temática de su obra, que a veces resulta para muchos chocante o sensacionalista, al compararla con la gran literatura (lo que subjetivamente signifique eso), muchos considerarían que no debería de estar en la lista. Sin embargo, su figura permanece fuerte debido a que en medio de todo, incluso en la ficción de género más especulativa, su análisis de la condición humana es algo digno de atención.

En la galería: Riesgos de viajes en el tiempo, Un libro de mártires americanos, Zombi, La hija del sepulturero, Mágico, sombrío, impenetrable, Desmembrado, Monstruo de ojos verdes, Carthage, Dame tu corazón, Rey de Picas, Mamá, Infiel, Del boxeo, Aves del paraíso, Hermana mía, mi amor, Una hermosa doncella, Puro fuego, Bellefleur, Un jardín de placeres terrenales, Mujer de barro, Memorias de una viuda.

Mircea Cărtărescu

Rumano. Su obra va cobrando poco a poco fuerza y cientos de adeptos. En particular, su novela Solenoide es a menudo citada como una de esas obras que con el tiempo se convertirán en uno de esos paradigmas de género y época, como lo fueron La montaña mágica, En busca del tiempo perdido o Ulises, salvando las diferencias, circunstancias y contextos.

En la galería: Solenoide, El ala izquierda, Nostalgia, El ojo castaño de nuestro amor, El ruletista, El levante, Las bellas extranjeras, Lulu, Por qué nos gustan las mujeres, El sueño.

Can Xue

Nació en China en 1953. Aunque su obra sigue siendo desconocida en la mayoría de países de nuestro idioma, en el resto del mundo, principalmente en países de lengua inglesa, se le está prestando cada vez más atención a su voz y figura. Ya que ha sido mencionada por varios medios como posible candidata, aunque personalmente desconozco su obra, decidí, por lo menos, añadirle una pequeña galería.

En la galería: Dialogues in Paradise, Love in the New Millenium, The Last Lover, Vertical Motion, Frontier.

Cormac McCarthy

Estadounidense. Aunque desde los setenta y ochenta logró hacerse un lugar entre el público y la crítica, la fama mundial lo alcanzó cuando una de sus novelas fue adaptada a una película ganadora del Óscar a Mejor película: No Country for Old Men. Sin embargo, para entonces ya tenía un Pulitzer y otros premios a su espalda. El crítico Harold Bloom, en particular, lo menciona como uno de los narradores estadounidenses más importantes de los últimos tiempos.

En la galería: La carretera, Meridiano de sangre, Trilogía de la frontera (Todos los hermosos caballos, En la frontera y Ciudades de la llanura), No es país para viejos, El Sunset Limited, El consejero, Suttree, Hijo de Dios, La oscuridad exterior, El guardián del vergel.

Olga Tokarczuk

Polaca. Sin duda quizá sea la más joven de la lista. En cuanto a su obra, la periodista Mónica Zas Marcos lo expresó de una manera concisa e insuperable: “La temática de su obra transita entre la parapsicología, la realidad política de Polonia y Ucrania o la mitología sumeria, pero toda ella ha sido destacada por su ‘agudeza, imaginación y estilo literario'”.

En la galería: Los errantes y Sobre los huesos de los muertos.

António Lobo Antunes

Portugués. Aunque disponemos de muchas traducciones de su obra, por alguna razón es poco conocido en estas latitudes, al menos en Centroamérica. En Europa goza de un gran prestigio y desde hace algunas décadas la crítica especializada suele mencionarlo como un escritor relevante. Ha ganado el Premio Camões, que en legua portuguesa tiene una equivalencia al Premio Cervantes.

En la galería: No es medianoche quien quiere, En el culo del mundo, Sobre los ríos que van, ¿Qué haré cuando todo arde?, Libro de crónicas, ¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar?, Exhortación a los cocodrilos, Manual de inquisidores, Mi nombre es legión, Tratado de las pasiones del alma, Las naves, Auto de los condenados, Comisión de lágrimas, No entres tan deprisa en esa noche oscura, El orden natural de las cosas, Acerca de los pájaros, Yo he de amar una piedra, Esplendor de Portugal, La muerte de Carlos Gardel.

Liudmila Ulítskaya

Rusa. Se dedicó por muchos años a escribir guiones para cine y teatro. Al mismo tiempo escribió novelas, aunque estas comenzaron a ser conocidas hasta que fue desmantelada la URSS y comenzó a cambiar el panorama de circulación del libro.

En la galería: Mentiras de mujeres, Sóniechka, Sinceramente suyo, Shúrik.

Julian Barnes

Británico. En la comunidad de lengua inglesa tiene una trayectoria tan consolidada e institucional, que mucha de la crítica especializada da por sentado que eventualmente debería de ganar el Premio Nobel de Literatura. Su prosa es ingeniosa y desenfadada, que brinda ese toque de familiaridad que solo ofrece el placer de la lectura.

En la galería: El loro de Flaubert, La única historia, Con los ojos bien abiertos, El sentido de un final, Niveles de vida, El ruido del tiempo, El perfeccionista en la cocina, Una historia del mundo en diez capítulos y medio, Nada que temer, Hablando del asunto, Arthur & George, Pulso, Antes de conocernos.

Maryse Condé

Nació en la isla de Guadalupe, en las Antilas, aunque también posee la nacionalidad francesa. En 2018 ganó el Premio Nobel Alternativo, por lo que es probable que eso borre sus posibilidades para este año. Aunque tiene amplia y prolífica trayectoria literaria, muy poca obra suya puede encontrarse traducida. Editorial Impedimenta editó Corazón que ríe, corazón que llora, la cual ha sido caracterizada por la crítica como “profunda e ingenua, melancólica y ligera […] explora con una honestidad conmovedora su infancia y su juventud. Un magistral ejercicio de autodescubrimiento…”.

Además del libro mencionado, en la galería se encuentran Segu, Yo, Tituba, la bruja negra de Salem, La colonia del Nuevo Mundo, Célanire Cuellocortado y Barlovento.

George Saunders

Estadounidense. Si bien su especialización profesional está relacionada con las ciencias naturales, también ha procurado tratar de perfeccionar su arte en el relato corto. A través de sus historias ha tenido la ambición de retratar y condensar la historia de la región norteamericana, la cual es rica y variada en hechos y personajes. Si bien su enfoque es estadounidense, eso no ha impedido tratar de alcanzar el aliento épico y a la vez íntimo.

En la galería: Guerracivilandia en ruinas, Lincoln en el bardo, Diez de diciembre, Pastoralia.

Marilynne Robinson

Estadounidense. Su fuerte ha sido la especialidad en la teología y religión cristiana, pero eso no le resta mérito a sus obras literarias. De hecho, en 2011 obtuvo el premio Pulitzer por su obra Gilead. Si bien no es justamente una autora prolífica, sí ha tenido preocupaciones sobre el sentido de la identidad, la trascendencia y nuestro lugar en el mundo y el espíritu. Por rodear estos temas es que para la crítica ella es una buena candidata.

En la galería: Vida hogareña, Gilead, Lila, En casa, Cuando era niña me gustaba leer.

Javier Marías

Español. Ha publicado una gran diversidad de obras en diferentes temáticas, destacándose por su prosa brillante, filosófica y de un estilo bastante depurado. Su figura resulta polémica en muchos sentidos, por sus orígenes republicanos, su educación liberal y sus puntos de vista que para algunos son incendiarios y para otros conservadores.

En la galería: Berta isla, Los enamoramientos, Corazón tan blanco, Así empieza lo malo, Cuando la sociedad es el tirano, Cuando los tontos mandan, Lección pasada de moda, Mañana en la batalla piensa en mí, Las huellas dispersas, Tu rostro mañana, Mala índole, Negra espalda del tiempo, El hombre sentimental, Todas las almas, El Quijote de Wellesley, Vidas escritas, Aquella mitad de mi tiempo, Juro no decir nunca la verdad.

Milan Kundera

Checo. Su obra alcanzó fama mundial gracias a la novela La insoportable levedad del ser. Sin embargo su obra es fecunda y se ha ganado su lugar con el amplio público y la crítica especializada con el correr de los años, de tal forma que se le cita con frecuencia cuando se habla de escritores que merecen el Nobel.

En la galería: La insoportable levedad del ser, El libro de la risa y el olvido, La fiesta de la insignificancia, La broma, El libro de los amores ridículos, La inmortalidad, La vida está en otra parte, La identidad, La ignorancia, La lentitud, La despedida, Un encuentro.

Kjell Askildsen

Noruego. Se le considera en la actualidad uno de los grandes maestros del relato breve en Europa. El periodista José Luis Charcán lo caracterizaría como “sobrio, conciso y claro como el hielo”. Su obra apenas se conoce en Latinoamérica, pero poco a poco comienzan a llegar sus libros a nuestros países.

En la galería: No soy así: cuentos 1953-1996, Desde ahora te acompañaré a casa, Cuentos reunidos, Los perros de tesalónica, Un vasto y desierto paisaje, Últimas notas de Thomas F. para la humanidad, Todo como antes.

László Krasznahorkai

Húngaro. Su prosa es pulcra y sofisticada, la cual exige mucho de parte del lector. Eso le ha provocado ser desconocido entre el amplio público, aunque por otra parte la crítica especializada le ha puesto un poco de atención. Sus temas de corte distópico y a la vez melancólico son méritos que muchos consideran para hablar de la importancia de su obra. La editorial Acantilado ha traducido algunos de sus libros.

En la galería: Y Seiobo descendió a la tierra, Melancolía de la resistencia, Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, Ha llegado Isaías, Guerra y guerra, Tango satánico, El último lobo.

Ngũgĩ wa Thiong’o

Keniano. Ensayista, novelista y cuentista. También ha escrito guiones para teatro y cine. En su obra retrata la complejidad de la convivencia entre la diversidad de etnias, entre colonizadores y colonizados, además de las diferencias sutiles que siguen estando presentes en un continente tan rico y complejo. Por sus ideales políticos ha tenido una vida turbulenta, no exenta de algunas tragedias.

En la galería: Un grano de trigo, Reforzar los cimientos, La revolución vertical, El diablo en la cruz, Descolonizar la mente, Sueños en tiempos de guerra, En la casa del intérprete, Desplazar el centro, No llores, pequeño, El río que nos separa, El brujo del cuervo.

Paul Auster

Estadounidense. Su obra suele rozar algunos temas existenciales, lo absurdo, la búsqueda individual de identidad y la búsqueda de significado. Y al mismo tiempo gusta del tema policial y otros que generalmente se asocian a la literatura popular. Esa amalgama de características es lo que le da un toque bastante personal a toda su obra

En la galería: 4 3 2 1, La trilogía de Nueva York, Tombuctú, Sunset Park, Brooklyn Follies, Invisible, El libro de las ilusiones, El palacio de la luna, Leviatán, La noche del oráculo, Diario de invierno, La música del azar, La vida interior de Martin Frost, Mr. Vértigo, La invención de la soledad, El país de las últimas cosas, El cuaderno rojo, Poesía completa.

Yu Hua

Chino. Novelista y ensayista. Aunque aquí es poco conocido, en su país su voz ha ido cobrando fuerza con el paso del tiempo, sobre todo porque trata en sus obras temáticas importantes como la Revolución cultural. No ha estado lejos de la controversia por la situación política de China, y sin embargo no ha dejado de escribir.

En la galería: ¡Vivir!, Gritos en la llovizna, Crónica de un vendedor de sangre, Brothers, China en diez palabras.

Rubem Fonseca

Brasileño. Durante años se dedicó a escribir guiones para cine, pero pronto desarrolló una carrera como escritor y periodista. En 2003 recibió el Premio Camões. Sus novelas, con frecuencia, tratan sobre personajes marginales en situaciones precarias, retratando las realidades con un estilo áspero pero eficaz.

En la galería: Vastas emociones y pensamientos imperfectos, El gran arte, Bufo & Spallanzani, La novela murió, Amalgama, El collar del perro, Axilas y otras historias indecorosas, El cobrador, Feliz año nuevo, José, El seminarista, El agujero en la pared, Ella y otras mujeres, Mandrake, la Biblia y el bastón, Secreciones, excreciones y desatinos.

Per Olov Enquist

Sueco. Periodista, novelista y dramaturgo. Ha escrito en gran variedad de temas, que van desde la ciencia ficción hasta la literatura infantil, pasando por el cuadro de costumbre.

En la galería: La visita del médico de cámara, La partida de los músicos, La biblioteca del capitán Nemo, El libro de las parábolas, Otra vida, La montaña de las tres cuevas, El libro de Blanche y Marie, Para Fedra.

Peter Handke

Austriaco. Novelista, cuentista, dramaturgo y ensayista. También ha dirigido un par de filmes. En su obra refleja sobre todo buena parte de su vida personal, pero no por eso ha dejado de lado el entorno, la historia, o temas como el suicidio, la música o la coyuntura de los temas políticos.

En la galería: Ensayo sobre el jukebox, Ensayo sobre el loco de las setas, Ensayo sobre el día logrado, Carta breve para un largo adiós, El miedo del portero al penalty, La repetición, Lento regreso, Desgracia impeorable, Ensayo sobre el cansancio, La doctrina de Sainte-Victoire, La mujer zurda, La gran caída, Contra el sueño profundo, Vivir sin poesía.

Haruki Murakami

Japonés. Sin duda es uno de los autores más populares del mundo, en la actualidad. Su obra ha sido traducida a los principales idiomas de difusión del libro y también ha sido objeto de fuerte discusión, ya que divide a los lectores entre quienes creen que su obra merece la pena y otros que es solo un autor más. Sin embargo, se le sigue mencionando como un autor candidato al galardón.

En la galería: La muerte del comendador (libro 1 y libro 2), 1Q84 (libro 1, 2 y 3), Tokio Blues, Kafka en la orilla, De qué hablo cuando hablo de escribir, De qué hablo cuando hablo de correr, La caza del carnero salvaje, La chica del cumpleaños, El elefante desaparece, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Los años de peregrinación del chico sin color, Hombres sin mujeres, After Dark, Sputnik, mi amor, Al sur de la frontera, al oeste del sol.

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Es curioso cómo abundan los candidatos de cualquier otra latitud del mundo, sobre todo de la comunidad de habla inglesa, y no de nuestra patria idiomática. En lo personal, pude haber añadido a Sergio Ramírez y Raúl Zurita, escritores que creo que tienen una obra grande, fecunda, que tiene mucho que decirnos, y que por consiguiente es merecedora de un galardón tan prestigioso como el Nobel. Pero no quise añadir mis preferencias personales y por eso solo lo menciono hasta el final, a manera de confesión.

Es frecuente encontrarse con comentarios de la crítica, donde añaden entre los nobelables a Claudio Magris, Cynthia Ozick, Don DeLillo. Y así podría extenderme, como bien mencioné al principio, ya que el mundo literario es ancho y ajeno, y lo que hace falta es tiempo para leer, aprender otros idiomas o tener la fortuna de encontrarse con buenas traducciones.

Hay razones para autoexplicarse el porqué entre británicos o estadounidenses abundan los candidatos. Todo lo que podemos añadir, de forma provisional, es que a mayor desarrollo mayores posibilidades: en nuestros países las emergencias siempre son otras, y sin embargo contamos con nuestras propias figuras, aunque estas, a lo mejor, no ganaran nunca un galardón que siempre sigue despertando simpatías y curiosidades.

Eso sí, no olvidemos de que a Argentina le deben más de dos Nobel de Literatura y esperemos que no vuelva a estar lejano el día en que un compatriota centroamericano se haga con el suyo.